Y si Messi no se cansó de romper lo cotidiano dentro de los estadios de fútbol, su legado vistiendo como azulgrana también ha supuesto un cambio en la repetitiva forma de contar los romances. La historia más linda de este deporte, lejos de toda cursilería y perfección, concluye con la división de los caminos de sus protagonistas. A continuación, conozca todos los detalles del hito de Messi en Barcelona y su ruptura forzada
Cambiar el rumbo de un club

Con solo 13 años, Messi llegó a la ciudad de Barcelona el 17 de septiembre de 2000. Viajó para un partido de prueba y con la esperanza de que el club asumiera los costos de su tratamiento, pues sufría de un déficit de la hormona de crecimiento. Después de una serie de entrenamientos y partidos, el Fútbol Club Barcelona decide apostar por Leo y el resto es historia conocida. Con 17 años, debutó en el primer equipo con el dorsal 30 frente al RCD Espanyol y, en su primer gol como barcelonista, fue Ronaldinho quien lo asistió. Y eso solo fue el principio. Tras casi 17 años después de su primer derbi barcelonés, Messi se despide con 672 goles, mayor goleador de la historia del club, y con 6 balones y botas de oro. Sin embargo, el logro que esta a su altura y será irrepetible es la de haber transformado por completo la historia de un club. Ante de la llegada del astro argentino, el palmarés de los culés no era para nada envidiable. El club había conseguido solo una Champions League, dos Supercopas de Europa y ni un solo título intercontinental. A nivel nacional, su máximo rival opacaba su presencia. Todo esto cambio durante la era de Messi en el club. Pasaron de tener una a cinco Champions League, cinco Supercopas de Europa y dos títulos intercontinentales. Además, el Real Madrid dejó de ser tan superior a nivel de títulos. El barça ganó diez ligas más, pasó a ser el mayor ganador de la Copa del Rey y de cinco obtuvo 13 Supercopas de España. Y, evidentemente, no se puede olvidar el hito más importante en la historia del Barcelona: el sextete en donde Messi tuvo una importante influencia en el super equipo de Guardiola. Definitivamente, Lionel se despide como un grande, pero la actualidad del club no está como lo es Messi. En una seria crisis económica, esta noticia ha terminado por hundir a miles de fanáticos blaugranas. Entonces, ¿por qué Messi deja en este momento complicado el club?
Una ruptura forzada

El pasado jueves 5 de agosto, el Futbol Club Barcelona anunciaba, a través de sus redes, la no continuidad de su máxima estrella en el equipo. Así, los rumores de una posible no inscripción de Messi en la Liga se confirmarían. El comunicado oficial informó un acuerdo entre el club y el argentino; sin embargo, este no se puedo concretar “por obstáculos económicos y estructurales”. Es decir, por la crisis económica que atraviesa el club y la normativa de la liga española. Se suponía que ya todo estaba cerrado en el caso Messi y que era cuestión de tiempo para que su inscripción en la liga se realice. Sin embargo, esta noticia de último momento encendió todas las dudas contra Laporta. ¿Cómo no vio venir esta situación sino hasta el último instante? Es una duda que aún sigue sin responderse. No obstante, un día después del incomprendido anunció, fue el mismo presidente del club quién aclaró la situación actual. En rueda de prensa, manifestó lo siguiente: El Barça presenta una deuda de 487 millones de pérdidas, ellos calculaban 350, y tiene una deuda de 1173 millones. Eso explicaría porque no pueden pagar el contrato de Messi. Sin embargo, el capitán albiceleste redujo su salario hasta un 50%. ¿Por qué esa medida no funcionó? Laporta explicó: La pasada campaña se gastaron 506 millones en sueldos y amortizaciones. Para esta campaña, La Liga cifró solo en 347 la cantidad que el club podía gastar. “Para inscribir 25 millones en salarios tenemos que liberar 100”. Para cumplir con ello, el Barcelona estaba obligado a liberar muchos jugadores o pedir una rebaja de la masa salarial, ya que, sin Messi, el conjunto de salarios está al 95%. La primera opción es complicada por los contratos y la disponibilidad de clubes que puedan pagar las altas fichas de los jugadores culés. La segunda, hasta donde se sabe por el mismo Laporta, fracasó, pues muy pocos jugadores colaboraron en reducirse el sueldo. Existía una luz de esperanza para el club. Sin embargo, como presidente del club, Laporta lo rechazó alegando que no era beneficioso para el club. La vía de escape consistía en una inversión con el fondo CVC y así esta entidad daría 2460.3 millones a distintos clubes repartidos que se podían usar para aumentar en 15% la masa salarial. El punto negativo de esta oferta era un cobro de intereses durante 40 años. Laporta rechazó esta oferta diciendo: “Es cierto que recibiríamos un dinero, pero pesamos que hipotecar los derechos de televisión durante medio siglo no es lo conveniente a la entidad. El Barcelona está por encima de todo”, finalizó. La situación del club es muy grave y, ahora, sin su máxima estrella lo será aún más. Inclusive, se habla de que el club blaugrana todavía no puede inscribir a su flamante fichaje Memphis Depay. No obstante, la historia nos hace pensar que el club sabrá recuperarse de estos golpes certeros y volver a la grandeza de unos años atrás.
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